La investigadora defendió exitosamente su tesis centrada en mecanismos moleculares en frutilla. En su paso por el programa, destaca la importancia del trabajo colaborativo, la internacionalización y la resiliencia en la formación científica.

La Dra. Celia Delgado junto a su comisión evaluadora de tesis tras culminar con éxito su exposición.
El pasado 26 de agosto, en el Auditorio “Enrique González Villanueva” del Instituto de Ciencias Biológicas de la Universidad de Talca, se llevó a cabo la defensa de tesis doctoral de Celia Delgado, quien obtuvo el grado de Doctora en Ciencias Mención Ingeniería Genética Vegetal.
Su investigación, titulada “Caracterización del módulo JAZ-ABI1 como potencial ‘crosstalk’ de la vía del jasmonato con el ácido abscísico en frutilla (Fragaria × ananassa)”, fue dirigida por el Dr. Carlos Figueroa Lamas y codirigida por el Dr. Andrea Chini. El estudio aborda mecanismos clave en el desarrollo e integración de vías hormonales en el cultivo de la frutilla.
Trabajo en equipo e internacionalización
Para la Dra. Delgado, el camino doctoral estuvo marcado por el aprendizaje continuo y el trabajo colaborativo. “El periodo del doctorado al principio es muy difícil porque te enfrentas a un nivel de trabajo al que no estás acostumbrado. En esa primera parte, el apoyo de las compañeras fue muy importante. En la etapa experimental hay que ir aprendiendo nuevas técnicas, ser proactivo y buscar a personas que sepan para aprender de ellas”, destacó.
Un hito fundamental durante sus estudios fue la pasantía en el extranjero, realizada gracias a las becas de internacionalización que otorga la Universidad de Talca. Esta experiencia le permitió concretar redes de colaboración y generar cerca de la mitad de los resultados presentados en su tesis. “Fue una instancia muy provechosa para hacer redes y una experiencia muy gratificante”, señaló.
Superación de desafíos y red de apoyo

La Dra. Celia Delgado junto a sus compañeras y equipo de laboratorio, un pilar fundamental en el trabajo experimental y el aprendizaje colaborativo.
El transcurso de su programa doctoral no estuvo exento de dificultades externas e hitos personales, incluyendo el contexto del estallido social, la pandemia de COVID-19 y la maternidad. Según explica la investigadora, conciliar los tiempos entre las contingencias externas y la vida personal fue uno de los mayores retos. “Es un tema de convicción y concentración. Aunque a veces uno piensa que no lo logrará, al final el esfuerzo y el trabajo invertido rinden sus frutos”, reflexionó la investigadora.

La nueva Doctora junto a su familia, cuyo respaldo y comprensión fueron clave para culminar con éxito esta importante etapa.
Asimismo, enfatizó el valor de la red de apoyo durante este proceso, valorando el acompañamiento de sus tutores, equipo de laboratorio, amistades y familia, tanto en Chile como en su país de origen, Cuba. “A veces uno como extranjero valora mucho el apoyo. Tienes que tener un buen ambiente y gente que crea en ti cuando dudas, porque es un camino difícil y necesitas a alguien que confíe en que sí lo lograrás”, expresó.
Un mensaje para las nuevas generaciones
En el marco del proceso de admisión del doctorado, la Dra. Delgado incentivó a los futuros postulantes a sumarse al programa de la Universidad de Talca, destacando el alto nivel de los académicos y las líneas de investigación en biotecnología vegetal del programa DBVB. “A las nuevas generaciones les diría que vengan con ganas de trabajar. Es un camino difícil, pero se logra. Hay que tener la mente abierta, apoyarse en el equipo y confiar siempre en uno mismo, porque aquí van a encontrar personas que los van a apoyar y a enseñar”, concluyó.